CORAZÓN PARTIDO
Tengo que reconocerles que hasta que ha ocurrido el desastre de la central nuclear de Fokushima, en Japón, pensaba que no teníamos más remedio que caer en manos de la energía nuclear, puesto que todos nuestros vecinos ya habían apostado por ella y nos estaban creando un nivel de dependencia energética y económica que aconsejaba que nosotros, en España tomáramos decisiones al respecto ya.
El desastre de Japón me ha hecho reconsiderar el planteamiento. Y reconsiderar no quiere decir necesariamente cambiar de idea, si no, en mi caso, más bien sopesar ventajas y desventajas de este tipo de energía.
A favor tendríamos que, como dije antes, la dependencia energética de nuestro país respecto a Francia, fundamentalmente, disminuiría.
El levantamiento de la Moratoria Nuclear, permitiría modernizar las centrales nucleares obsoletas de las que disponemos ahora, y olvidarnos de las prorrogas para su cierre. Sencillamente se cerrarían porque tendríamos alternativas.
Colocaríamos las nuevas centrales en lugares estables y en donde el peligro de una catástrofe natural pudiera evitarse al máximo, dentro de las posibilidades humanas.
En contra, y visto lo endeble que es el ser humano, creo que no podemos disfrutar de una energía tan contaminante que, no solo puede afectar a nuestra generación, sino también a la de nuestros hijos, y a la de los hijos de nuestros hijos. Es decir, por nuestra comodidad inmediata (encender una bombilla, o enchufar un ordenador para conectarnos al Facebook) estamos poniendo en grave peligro a nuestra descendencia. Y no me parece justo. Al contrario, es de lo más egoísta que podemos hacer. Yo miro a mis hijos y ya no me atrevo a apostar por la energía nuclear sin reservas.
Por lo menos, si al final se decide abrir esta vía, el limite para cada central no puede superar el cuarto de siglo (25 años).
Deberian de obligar a las centrales electricas a renovar sus centrales, ya que las mas obsoletas son potencialmente peligrosas para la vida.
Publicado por: Hoteles Gijon | 21/03/11 en 21:05